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La trampa de chips por acciones: el problema de $830 mil millones de OpenAI

OpenAI está quemando $17 mil millones por año e intercambiando acciones por chips porque no puede pagar el hardware de Nvidia. Esto no es crecimiento. Esto es supervivencia.

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Este artículo fue traducido automáticamente del original en inglés. Leer el original en inglés

Piezas de ajedrez hechas de chips de computadora en un parqué con iluminación dramática

Conclusiones clave

  • El agujero de los 17 mil millones de dólares: las proyecciones internas de OpenAI muestran pérdidas que alcanzarán los 17 mil millones de dólares en 2026, incluso cuando los ingresos alcanzarán los 20 mil millones de dólares. En la práctica, la empresa está quemando 1.400 millones de dólares al mes.
  • Chips-for-Equity: La rumoreada inversión de $10 mil millones en Amazon no es puro efectivo. Está estructurado en torno a la infraestructura de AWS y los chips Trainium. OpenAI está intercambiando propiedad por hardware que no puede permitirse.
  • La ventaja de Google: a diferencia de OpenAI, Google entrena a Gemini en TPU patentadas sin extracción de renta externa. Esta diferencia estructural significa que el costo por token de Google es fundamentalmente menor.
  • El dilema de Microsoft: A pesar de poseer el 27% de OpenAI, Microsoft absorbió un impacto trimestral de 3.100 millones de dólares de su participación accionaria. La “sociedad” es ahora un pasivo en ambos lados del balance.

La pregunta de los 830.000 millones de dólares

Según se informa, OpenAI busca una valoración de 830 mil millones de dólares en su última ronda de financiación, una cifra que la colocaría entre las diez empresas más valiosas del planeta. El problema: se prevé que la empresa pierda hasta 17.000 millones de dólares en 2026.

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Las matemáticas no cuadran. Los ingresos de OpenAI de 20 mil millones de dólares en 2025 suenan impresionantes hasta que se comparan con los 17 mil millones de dólares proyectados en pérdidas. Esta no es una empresa que avanza hacia la rentabilidad. Se trata de una empresa que negocia desesperadamente acciones a cambio de la potencia informática que necesita para sobrevivir.

El catalizador de este análisis es un acuerdo del que ahora se ha informado ampliamente: OpenAI está en conversaciones avanzadas para una inversión de 10 mil millones de dólares de Amazon, estructurada no como capital puro, sino como un acuerdo de “chips por capital”. Bajo este marco, OpenAI recibiría acceso a la infraestructura de Amazon Web Services (AWS) y a los chips Trainium patentados de la compañía a cambio de participaciones en la propiedad. Es un acuerdo nacido de la necesidad, no de la fuerza.

La trampa estructural: inquilinos versus propietarios

La economía del entrenamiento de modelos de IA de frontera es brutal. Un modelo de vanguardia como GPT-5 o GPT-6 requiere decenas de miles de unidades de procesamiento de gráficos (GPU) especializadas, fabricadas principalmente por Nvidia. Estos chips no son baratos. Una sola Nvidia H100 cuesta aproximadamente 30.000 dólares, y una B200 (la actual insignia) tiene un precio aún mayor. Un grupo de entrenamiento para un modelo de frontera puede requerir 100.000 o más de estos chips, lo que eleva el costo del hardware a miles de millones.

OpenAI no posee la mayor parte de su infraestructura. Lo alquila.

El problema del propietario

El principal socio informático de OpenAI ha sido Microsoft, que ha invertido más de 13.000 millones de dólares en la empresa y proporciona acceso a la infraestructura de nube de Azure. Pero aquí está el detalle crítico: cada hora de tiempo de cómputo en Azure genera un costo. Microsoft no proporciona esta infraestructura de forma gratuita. OpenAI está pagando márgenes estratificados además de los precios ya premium de Nvidia.

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La pila económica se ve así:

  1. Nvidia toma su margen en el chip.
  2. Microsoft Azure obtiene su margen en el servicio en la nube.
  3. OpenAI paga ambos y espera que los ingresos por suscripción a ChatGPT cubran la diferencia.

Esta es una estructura fundamentalmente perdedora a escala. Cuantos más modelos entrena OpenAI, más dinero pierde.

Google: el competidor sin propietarios

Compare esto con Google DeepMind, que desarrolla Gemini. Google diseña y fabrica sus propios chips personalizados, llamados Unidades de procesamiento tensorial (TPU). Cuando Google entrena a Gemini, no le paga a Nvidia. No está pagando un margen al proveedor de la nube. La infraestructura está integrada verticalmente.

Los puntos de referencia recientes muestran que la TPU v7 de Google logra costos de inferencia por token aproximadamente a la par con la GB200 de Nvidia, después de una reducción de costos del 70 % con respecto a la generación anterior. Para la capacitación, la ventaja es aún mayor: la arquitectura optimizada para ASIC de Google significa que no hay gastos de alquiler ni extracción de ganancias por parte de terceros.

Esta no es una ganancia de eficiencia “agradable de tener”. Esta es una ventaja estructural fundamental. Si Google y OpenAI compiten para construir el modelo de próxima frontera, Google puede darse el lujo de entrenarlo por menos dinero. Con el tiempo, esto se agrava.

El acuerdo con Amazon: una obra de desesperación

Algunos analistas consideran la inversión de 10.000 millones de dólares en Amazon como una “diversificación estratégica”. La realidad es menos halagadora. OpenAI busca un “seguro informático” porque no puede permitirse el lujo de verse obstaculizado por un solo proveedor, incluido Microsoft.

Los términos

Según informes del 22 de enero de 2026, la inversión de Amazon se basa en un acuerdo fundamental de servicios en la nube de siete años y 38 mil millones de dólares firmado en noviembre de 2025. Según este acuerdo, OpenAI se compromete a migrar importantes cargas de trabajo de capacitación e inferencia a AWS. La inversión en sí comprende no sólo efectivo sino también tramos sustanciales de los chips Trainium patentados por Amazon.

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El objetivo declarado es reducir el consumo operativo de OpenAI, actualmente estimado en 12 mil millones de dólares por trimestre (aunque esta cifra puede estar más cerca de 17 mil millones de dólares anuales según proyecciones actualizadas). Al diversificar los proveedores de computación, OpenAI gana poder de fijación de precios frente a Microsoft y garantiza que no se quede sin capacidad durante la fase crítica de desarrollo de GPT-6.

La apuesta del Trainium

Hay un riesgo significativo implícito en este acuerdo: los chips Trainium de Amazon no están probados a escala para el entrenamiento de modelos de frontera. No existen puntos de referencia públicos que comparen Trainium 3 directamente con el B200 de Nvidia para las cargas de trabajo específicas que ejecuta OpenAI. La documentación de AWS enumera instancias de Trainium2 con configuraciones de memoria impresionantes (8192 GiB), pero las métricas de rendimiento frente al hardware de Nvidia están notoriamente ausentes.

Si Trainium tiene un rendimiento inferior en producción, OpenAI habrá intercambiado acciones por chips que no podrá utilizar de forma eficaz. Luego, la empresa se vería obligada a volver al hardware de Nvidia, pagado según las tarifas de la nube de Azure o AWS, y al mismo tiempo habría diluido su propiedad.

La relación con Microsoft: de la asociación a la responsabilidad

La renegociación del 28 de octubre de 2025 entre OpenAI y Microsoft reveló las fracturas en lo que alguna vez se describió como “la asociación de la década”.

Los términos clave

  • Participación de Microsoft: 27% de propiedad en el recientemente reestructurado OpenAI Group PBC (Public Benefit Corporation).
  • Compromiso de OpenAI: $250 mil millones en compras de nube de Azure durante la vigencia del acuerdo.
  • Concesión de Microsoft: la compañía renunció a su “derecho de preferencia” sobre las futuras compras de computación en la nube de OpenAI, lo que liberó a OpenAI para buscar acuerdos con Amazon y Oracle.
  • Revenue Share: OpenAI compartirá el 20% de sus ingresos con Microsoft hasta alcanzar la Inteligencia General Artificial (AGI), según verifica un panel independiente.

El compromiso de Azure de 250.000 millones de dólares es asombroso. Pero consideremos lo contrario: OpenAI está obligado a gastar decenas de miles de millones con Microsoft independientemente de si encuentra alternativas más baratas. Se trata de esposas de oro, no de una asociación.

Éxito trimestral de Microsoft

Las ganancias del primer trimestre del año fiscal 2026 de Microsoft (para el trimestre que finaliza el 30 de septiembre de 2025) revelaron el costo de su apuesta OpenAI. La compañía absorbió un ingreso neto de 3.100 millones de dólares vinculado a su participación accionaria en OpenAI, lo que refleja las pérdidas estimadas de 11.500 millones de dólares de OpenAI para el trimestre.

Ésta es la paradoja: la inversión de Microsoft en OpenAI es al mismo tiempo su activo de IA más estratégico y un lastre importante para sus finanzas. Cuanto más pierde OpenAI, más se deprecia la participación accionaria de Microsoft.

El Stargate de $500 mil millones: duplicar una apuesta perdedora

La respuesta de OpenAI a su problema de costos estructurales no es recortar gastos. Es gastar más.

Proyecto Stargate

Anunciado a principios de 2025 como una empresa conjunta con SoftBank, Oracle y el fondo soberano de Oriente Medio MGX, el Proyecto Stargate es una iniciativa de infraestructura de 500.000 millones de dólares para construir centros de datos de inteligencia artificial en todo Estados Unidos. El objetivo: casi 10 gigavatios de capacidad informática para finales de la década, suficiente para impulsar el desarrollo de modelos mucho más allá del GPT-6.

La construcción ya está en marcha en sitios como Abilene, Texas, y se planean ampliaciones en Nuevo México, Ohio y Wisconsin. En enero de 2026, OpenAI y SoftBank anunciaron una inversión conjunta de mil millones de dólares en SB Energy para alimentar estas instalaciones con 1,2 gigavatios de capacidad solar y de almacenamiento.

La paradoja de la escala

La lógica de Stargate es que la escala eventualmente reducirá los costos unitarios. Si OpenAI puede construir suficiente infraestructura, eventualmente podrá competir con la estructura de costos de TPU de Google, o eso dice la teoría.

El problema: esta estrategia requiere años y decenas de miles de millones de dólares antes de que se materialice cualquier ahorro de costos. Mientras tanto, OpenAI debe seguir quemando efectivo a un ritmo de 17 mil millones de dólares por año mientras defiende su participación de mercado contra Google, Anthropic y una creciente cohorte de alternativas de código abierto.

La participación de mercado de OpenAI en el espacio del modelo de IA ya cayó al 27% a fines de 2025, frente al 50% estimado en 2023. La ventana para lograr escala se está cerrando.

El paralelo histórico: esto es Iridium, no Amazon

La trayectoria de OpenAI se compara con frecuencia con la de Amazon, una empresa que perdió dinero durante años mientras construía la infraestructura que eventualmente dominaría el comercio electrónico y la computación en la nube. Pero un paralelo más apropiado es Iridium, la empresa de telefonía satelital de la década de 1990.

El libro de jugadas de Iridium

Iridium invirtió miles de millones en la construcción de una constelación de 66 satélites para permitir la comunicación móvil global. El logro técnico fue genuino. El problema: el mercado de teléfonos satelitales a 3.000 dólares por teléfono y 6 dólares por minuto era extremadamente pequeño. Iridium se declaró en quiebra en 1999, menos de un año después de su lanzamiento.

La lección: se puede construir una infraestructura incomparable y aun así fracasar si la economía no cierra. OpenAI está construyendo la infraestructura de IA más avanzada del mundo. Pero si su costo por token sigue siendo estructuralmente más alto que las alternativas de código abierto de Google o Meta, ninguna cantidad de computación lo salvará.

Qué significa esto para los inversores

Si tienes Amazon (AMZN)

El acuerdo con Amazon valida su estrategia de silicio personalizado y posiciona a AWS como un actor en la capacitación en inteligencia artificial de vanguardia. Sin embargo, el éxito del acuerdo depende de que Trainium 3 funcione a escala, una propuesta no probada. Esté atento a las actualizaciones de integración en las llamadas sobre ganancias de AWS.

Si posee Microsoft (MSFT)

La participación del 27% de Microsoft en OpenAI es un arma de doble filo. Si las pérdidas de OpenAI continúan al ritmo actual, Microsoft absorberá miles de millones en amortizaciones trimestrales. Si OpenAI logra una oferta pública inicial con una valoración de 830 mil millones de dólares, la participación de Microsoft valdría aproximadamente 224 mil millones de dólares, una enorme ganancia inesperada.

El riesgo: una oferta pública inicial con esa valoración requiere creer en la rentabilidad final. A partir de enero de 2026, eso sigue siendo especulativo.

Si tienes Nvidia (NVDA)

Nvidia sigue siendo el cuello de botella. La desesperación de OpenAI por alternativas (Amazon Trainium, infraestructura de Oracle) subraya cuán dependiente sigue siendo toda la industria de la IA del ecosistema CUDA de Nvidia. La tendencia de los ASIC personalizados es una amenaza a largo plazo, pero la ventaja del tiempo de comercialización de Nvidia (GB300, VR200 en el segundo semestre de 2026) la mantiene dominante por ahora.

Si tienes Google (GOOG)

Google es el silencioso ganador en este caos. Su estrategia de TPU integrada verticalmente significa que no enfrenta el problema de acumulación de márgenes que aplasta a OpenAI. Cada dólar que OpenAI gasta en hardware Nvidia alquilado es un dólar que ahorra Google. A largo plazo, esta diferencia estructural se agrava.

El resultado final

El objetivo de valoración de 830 mil millones de dólares de OpenAI no es un reflejo de los fundamentos actuales. Es una apuesta por un futuro en el que la empresa alcance la escala, la eficiencia y la rentabilidad que hasta ahora no ha logrado. Los acuerdos de chips por acciones con Amazon y otros no son expansiones estratégicas. Son medidas de supervivencia de una empresa que ha construido los modelos de IA más avanzados del mundo pero no sabe cómo costearlos.

Para los inversores, la pregunta es simple: ¿creen que OpenAI puede escapar de la trampa de los costos estructurales antes de quedarse sin capital para comercializar?

En caso afirmativo, el potencial alcista es enorme. Si no, estás participando en el proyecto científico más caro de la historia empresarial.

Fuentes (8)

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